Homenaje a Osiris Rodríguez Castillos en sus 100 años: "Textos, poesías, música y canciones"

La División Cultura de la Intendencia de Durazno invita al público a participar del homenaje por el centenario del nacimiento de Osiris Rodríguez Castillos, figura clave de la cultura nacional, a celebrarse el próximo viernes 25 de abril a las 19:30 horas en el Centro Cultural Nacional “Sala Lavalleja”.
La entrada es libre y gratuita.
El evento llevará por título "Textos, poesías, música y canciones" y reunirá expresiones que recorren el legado poético, musical y narrativo de un creador que marcó una época. Será una instancia de reencuentro con su obra, su historia y su profunda vinculación con el interior del país, en especial con Durazno.
Osiris Rodríguez Castillos: el forjador del cancionero popular uruguayo
Nacido en Montevideo el 21 de julio, Osiris Rodríguez Castillos pasó su infancia en Sarandí del Yí, donde su familia se trasladó por razones laborales. Desde pequeño mostró una fuerte inclinación por la música y la poesía. Su formación autodidacta lo llevó a dominar varios instrumentos y a desarrollar una obra rica en contenido lírico, histórico y social.
En 1953 ganó un premio en Minas con su "Romance para el General Lavalleja", lo que impulsó la publicación de su primer poemario Grillo Nochero. Su obra se caracterizó por la búsqueda de una identidad musical nacional, creando un cancionero uruguayo en tiempos en que, según sus propias palabras, "con los dedos de una mano se podían contar las canciones típicas del país".
A lo largo de su vida, Osiris fue guitarrista, poeta, compositor, docente, investigador y luthier. Fue un pionero del canto popular y, sin proponérselo, uno de los precursores de la canción protesta en la región. Su música, interpretada por figuras como Mercedes Sosa, Eduardo Falú y Santiago Chalar, traspasó fronteras y generaciones.
Durante la dictadura uruguaya se le prohibió presentarse en público, y aunque resistió en su país por años dando clases de guitarra, finalmente debió exiliarse en Madrid. Regresó en 1993 y continuó su labor creativa hasta su fallecimiento en 1996.
En su obra confluyen la literatura, la música y el testimonio. Discos como Poemas y canciones orientales (1962), El Forastero (1966) y Pájaros de piedra (1974) son hoy piezas fundamentales de la cultura nacional.